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La investigación acerca de las ondas cerebrales comenzó en Laredo (Texas) en 1944. Se comenzó esta búsqueda con la intención de utilizar los resultados para acrecentar el cociente intelectual de los participantes, comenta don José Silva.

El concepto guía de la investigación era la preocupación por aprender a usar las frecuencias cerebrales más bajas, en plena conciencia y aplicar su poderosa energía para hacer una impresión más fuerte en las células cerebrales, dado que se puede recordar más información,cuando ésta ha sido fuertemente grabada.

Una vez que el bloqueo psicológico es controlado, la impresión fuerte de la información en las células cerebrales, permite la mejor retención y la evocación más rápida,factores que contribuyen a aumentar el cociente intelectual (factor IQ).

El elevado costo del equipo para EEG (electroencefalografías) y la dificultad para adquirir destreza especializada en la interpretación y seguimiento de las ondas cerebrales, nos impidió su uso como herramienta en nuestra investigación en Laredo, dice don José Silva.

Debíamos encontrar otros medios para indicar y probar que el cerebro estaba funcionando en frecuencias bajas. Nosotros sabíamos que cuando estábamos en sueño profundo,el cerebro funcionaba en su frecuencia más baja: Delta. Entonces dedujimos que era cuestión de entrenar a una persona para funcionar, de algún modo,como si estuviera en sueño profundo, pero sin estarlo.

El próximo paso fue probar que el cerebro estaba funcionando en una frecuencia diferente (más baja que la frecuencia Beta). Para probar esto, una persona debía hacer algo con su cuerpo, cerebro o mente, que no pudiera hacer normalmente en una frecuencia llamada consciente o más alta. Además la persona debía permanecer enteramente consciente y controlada en todo momento.Una de las cosas que los sujetos aprendieron a hacer mientras mientras funcionaban en frecuencias más bajas y en plena conciencia y control, era alterar los ritmos cardíacos y la presión sanguínea, así como controlar el dolor, la digestión, la transpiración, la temperatura de la piel y a modificar la circulación sanguínea.

Nuestro interés estaba concentrado en el incremento del factor IQ y entonces abocamos nuestros esfuerzos al área de la educación. Nuestros objetivos eran:

1.- Al estudiar,eliminar las distracciones en pro de una mayor concentración.
2.- Reforzar los buenos hábitos de estudio.
3.- Aprender a grabar información con mayor energía cerebral.
4.- Aprender el uso de claves para la autoprogramación.

Durante esta búsqueda, nos sentimos atraídos por ciertos fenómenos mentales. Los sujetos, a veces, contestaban preguntas que todavía no se les había hecho.Tambien advertimos que los sujetos se manejaban mejor con preguntas con connotaciones emocionales. Ese descubrimiento nos llevó a descubrir un nuevo objetivo para incluir estos fenómenos mentales particulares, prosigue Silva.

Al continuar la búsqueda, saltó a la vista que las personas necesitaban estar en un estado mental especial para lograr los resultados buscados.

Descubrimos que este estado mental requerido no era el normalmente conocido como estado consciente. Este estado, medido en ondas de frecuencia cerebral, se denominaba Beta.

No se trataba de ese estado mental Beta, identificado como niveles exteriores de conciencia.

Encontramos que el estado mental requerido para provocar estos fenómenos se producía en una frecuencia cerebral más baja. Nos dimos cuenta que esos fenómenos se podían crear mientras la persona se dirigía al sueño profundo. Este estado de conciencia especial, requerido para producir estos fenómenos, fue definido como "Niveles interiores de conciencia".

El foco de la investigación se transformó en nuestros nuevos proyectos, y se inclinó hacia la realización de experiencias referidas al mejoramiento de la habilidad de "adivinación" de un sujeto. Se le pidió entonces al sujeto que dijera lo que nosotros estábamos pensando.

Esta experiencia consistía en darle sólo fragmentos de información,dejando que el sujeto mismo concretara los detalles.

Posteriormente, los sujetos se perfeccionaron mucho, pudiendo "adivinar" todo lo que estábamos pensando acerca de un problema o caso. Hacían esto sin haberles proporcionado ninguna información en absoluto.

De este modo, continuamos con nuestros proyectos, para el mejoramiento de la habilidad de "adivinación" de los sujetos, mediante un entrenamiento mental apropiado.

El próximo estudio consistió en determinar si un sujeto podía ser entrenado o no para darnos toda la información acerca de un problema del cual tuviéramos sólo unos pocos detalles. Tan pronto como tuvimos éxito en la obtención de la información correcta, comenzamos a entrenar a los sujetos para que nos dieran información acerca de los problemas que desconocíamos totalmente, pero que podían ser verificados.

A continuación comenzamos a acortar al período de entrenamiento para ver cuánto más corto podía ser. Luego entrenamos grupos de veinte o treinta sujetos , ya fueran todos masculinos o femeninos o mixtos, y aún dentro de ciertos límites de edad.

A esta altura, nos dimos cuenta que en cuarenta o cuarenta y ocho horas de clase podían aprender a funcionar con el Método Silva, en frecuencias cerebrales más estables y más energéticas, mediante el uso de métodos especiales de entrenamiento mental.

Luego de completado el entrenamiento mental, los sujetos podían ser puestos a prueba, requiriéndoles el esclarecimiento de algún problema, mientras funcionaban en niveles cerebrales bajos.

Si los sujetos podían dar la información correcta,se habían logrado los objetivos buscados.

Este descubrimiento indica que el cerebro, la mente y la inteligencia humana, funcionando en estos niveles, obtienen un enorme potencial para solucionar problemas. Asímismo , indica que la inteligencia humana no es capaz solamente de captar información impresa en su propio cerebro, sino que también es capaz de captar información de otros cerebros a distancia.

Esta forma de sentir o recibir información, mientras la conciencia está funcionando en frecuencias cerebrales bajas, se ha llamado Comunicación Subjetiva.

Cuando llegamos a este punto de la investigación, quisimos saber si el público en general aceptaría este descubrimiento y si aceptaría aprender a utilizarlo.

A principios de 1966, en 1967 / 68, José Silva, autor y descubridor de Método Silva , personalmente, fue de ciudad en ciudad en el Estado de Texas para poner a prueba la aceptación de su método. El enseñó diariamente y, a veces, dos veces por día un programa de cuatro horas, debiendo viajar más de cinco mil kilómetros por mes para cubrir la demanda. El encontró que la gente aceptaba y aprendía con avidez esas técnicas. Otros conferenciantes se le unieron. Actualmente hay más de 7.000.000. de graduados en el mundo.

El Método Silva se ofrece en todos los Estados de U.S.A., Méjico, Canadá, Sudamérica, América Central, Europa y Asia. Es sumamente necesario que entrenemos a todos los seres humanos a usar la frecuencia cerebral Alfa. Así nos convertiremos en seres humanos superiores. Mediante esta superación, nosotros podemos realmente hacer de este planeta un mundo mejor donde vivir, argumenta José Silva.

Este puede ser, verdaderamente, el comienzo de una segunda fase de la evolución humana en este planeta. Con el fin de entrenar a la población mundial, necesitamos miles de conferenciantes, hombres o mujeres, jóvenes o maduros.

Posteriormente continuamos la investigación, estudiando el perfeccionamiento del método. Tratando de conseguir una mayor eficiencia en la capacidad usada para la resolución de problemas. Aplicando los descubrimientos para acelerar el aprendizaje y acortar el tiempo de clases formales y mejorar los métodos de enseñanza.

El Método Silva desarrolla la comunicación subjetiva y abre una nueva dimensión en los canales de comunicación. Puede usarse con fines educativos, y constituye entonces la "Educación Subjetiva", concluye José Silva.



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